La realidad de la palma aceitera en el Ecuador, afecta al medio ambiente o adoptamos protestas internacionales

La realidad de la palma aceitera en el Ecuador, afecta al medio ambiente o adoptamos protestas internacionales

El pasado 2 de junio del 2020 se realizó el segundo debate del Proyecto de Ley para el Fortalecimiento y Desarrollo de la Producción, Comercialización e Industrialización de la Palma Aceitera y sus Derivados “Ley de la Palma” el cual fue aprobado con 133 votos a favor. Este acontecimiento generó una corriente de comentarios positivos y negativos en la opinión pública, entre los cuales se le atribuye a la palma aceite la afectación al medio ambiente, sin embargo, es importante conocer cuál es la realidad de este cultivo en nuestro país con el propósito de concientizar a la ciudadanía a través de información real y contrastante.

Desde hace varios años existe propaganda negativa sobre la palma aceitera desarrollada principalmente por grupos y organizaciones ambientalistas que, debido a la expansión de la frontera agrícola desmedida, con una tala de bosques que han dejado sin su habitad a miles de especies, especialmente al orangután, han gestionado campañas negativas sobre el cultivo, pero vale la pena resaltar que esta es una realidad que corresponde al continente asiático y no al Ecuador.

Las campañas en contra de la palma aceitera han llegado incluso a promover el NO consumo de chocolates como Nutella que utiliza al aceite de palma como uno de los ingredientes de su fórmula, nuestro aceite ofrece características de textura y sabor que otros aceites vegetales no aportan, lo que significa que la Nutella dejaría de ser Nutella.

Por este motivo es valioso dar a conocer a los ecuatorianos la realidad de la palma aceitera en nuestro país, ya que no podemos juzgar a un cultivo a causa de lo que sucede a nivel internacional.

Las primeras 50 hectáreas de plantación se inician en 1949 tras la visita de Lee Hines, quien facilitó seis bultos de “pepas” procedentes de Honduras y fueron usados por los hermanos Roscoe y Leal Scoot. En 1958 se construye la primera compañía industrializadora de aceites; a finales del mismo año se gestiona el proyecto para la siembra de palma aceitera que se ejecuta a través del BID y Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Transcurridos 71 años de historia actualmente contamos con una extensión de 257.120,9 hectáreas de cultivo según el último censo en el año 2017, y 42 extractoras entre industriales e independientes. Hemos crecido mucho SÍ, pero eso NO significa que los palmicultores deforestaron los bosques para sembrar palma.

El cultivo de la palma aceitera ha sido sinónimo de riqueza y opulencia, esto se debe a que las plantaciones son altamente rentables con un buen manejo productivo, es conveniente señalar que en años anteriores los precios de venta de la fruta eran elevados lo cual garantizaba una excelente rentabilidad. Es por ello que los agricultores y productores del campo al ver lo bien que les va a los palmicultores decidieron cambiar de actividad, es decir, pasaron de ser cacaoteros, bananeros, arroceros, cafeteros o ganaderos, etc,, a ser finalmente palmicultores.

De acuerdo con la publicación de RED++ Bosques para el buen vivir, se le atribuye a la palma aceitera el 3% de la deforestación, aunque son mal vistas las comparaciones, creemos oportuno que el conocimiento de las estadísticas sobre deforestación en nuestro país puede otorgar un mejor criterio a las diferentes audiencias, para ello adjuntamos la figura 2.

Con esto no queremos compararnos ni quitarnos responsabilidades. Pero las cosas hay que llamarlas por su nombre, en nuestro país muy poco se deforesta por palma y como ANCUPA fomentamos las buenas prácticas agrícolas que se encaminan a evitar la deforestación de bosques primarios y secundarios y fomentar el aumento de la productividad. Cabe recalcar  que se puede dar un aprovechamiento a las áreas deforestadas que actualmente están sembradas con cultivos poco rentables.

Adicionalmente, si hablamos de expansión agrícola es conveniente hablar sobre la demanda de aceite vegetal en el mundo, a medida que la población crece, crece con ella también la demanda de productos y subproductos derivados del aceite vegetal. En este caso podríamos mencionar que el aceite de palma es el más consumido a nivel mundial, porque cuenta con características muy particulares, no cambia el sabor de los alimentos, es el aceite vegetal más económico del mercado y para nosotros uno de los puntos más importantes es que se requiere menos hectareaje para su producción. En la gráfica 3 podrán visualizar que la palma produce de 4 a 10 veces más aceite que otros cultivos por unidad de tierra, de no producir palma aceitera para satisfacer la demanda mundial de aceite vegetal, la deforestación del planeta sería mucho más extensa, generando grandes daños a los ecosistemas.

Daños Ambientales, suelo y aguas.

Todo cultivo genera cierto grado de afectación al medio ambiente, pero en este texto queremos explicar cuáles son las características del impacto de sembrar palma aceitera.

El cultivo de palma aceitera, manejado dentro de las buenas prácticas agrícolas, aporta 12 toneladas por hectárea por año de materia orgánica procedente de las hojas, la misma que ubicada adecuadamente favorece a la recuperación de las características físicas, químicas y biológicas del suelo, reduce la erosión y evita el crecimiento de malezas. Adicionalmente, los racimos desfrutados, generados en la extracción de aceite, pueden ser reincorporados y aportar hasta 2 kg de potasio, 0.7 kg de nitrógeno y 1 kg de calcio además de mejorar el suelo.

En lo que se refiere al uso de agroquímicos, se los utiliza para el control de plagas, el mismo que recomendamos enfocar en un Manejo Integrado de Plagas (MIP). Bajo este enfoque se realizan censos fitosanitarios para detectar la presencia de plagas y tomar acción oportuna, lo cual reduce sustancialmente la aplicación de pesticidas. Durante los primeros 3 años de vida, la planta requiere especial cuidado, para lo cual es fundamental el monitoreo permanente y el análisis de datos colectados. Hay plagas que en esta etapa afecta a las raíces y es necesario realizar aplicaciones al suelo de agroquímicos. Si bien es cierto su aplicación puede generar daños, se busca minimizarlos, con un adecuado uso y manejo, cuidando las dosis y sitios de aplicación, y el cercado para evitar daños a los colaboradores en campo.

Así también, el cultivo de palma requiere de la acción de insectos polinizadores, pequeños gorgojos que viven permanentemente en la palma y llevan el polen a las flores, y, sin su ayuda no sería posible la producción. El uso de insecticidas afecta el funcionamiento de estos polinizadores, por lo cual, el uso de pesticidas es restringido y enfocado con un MIP.

Ventajosamente, existen alternativas de uso de productos biológicos, principalmente microorganismos benéficos, y productos orgánicos, tipo biol, compost, biopreparados, etc. que pueden reforzar el uso de agroquímicos e incluso reemplazarlos. ANCUPA cuenta con investigaciones y productos biológicos que permiten solucionar distintos problemas sanitarios del cultivo.

El cultivo de la palma aceitera tiene una normativa ambiental, registros ambientales para cultivos menores a 60 hectáreas y licencias ambientales para cultivos mayores a 60 hectáreas, los palmicultores adoptamos responsabilidades que como resultado disminuye el impacto ambiental de nuestro cultivo.

Con relación al agua, al no utilizar agroquímicos y al respetar la normativa ambiental que cita “no sembrar ningún cultivo a menos de 10 metros, respetando los linderos de los ríos, no existe una afectación directa al agua.

Vale la pena resaltar que la palma aceitera contribuye a la reducción de emisiones de Co2 y consume menos cantidad de agua en relación con otras labores agrícolas.

EL CULTIVO DE PALMA ACEITERA REQUIERE 456 LITROS DE AGUA PARA PRODUCIR 1 KILOGRAMO DE FRUTA FRESCA.

ANCUPA busca generar consciencia en los palmicultores y apoya la gestión de la autoridad ambiental para el cumplimiento de la normativa, cabe señalar que esta normativa aplica para todos los cultivos.

Asimismo, el Ecuador se encamina a la implementación de la certificación Jurisdiccional RSPO que será el mayor valor agregado que le podemos dar a nuestro producto, ya que existen principios y criterios que contemplan temas ambientales y sociales que nos permitirán un cultivo sostenible.

Factor Económico- Social

Hemos querido incluir el factor económico- social como otra característica de la palma aceitera en nuestro país, ya que el Ecuador cuenta con alrededor de 120 mil familias que viven o dependen de este cultivo. De acuerdo con último censo, existen 6.800 palmicultores de los cuales el 89% son pequeños. Al tener presencia en 144 cantones, la palma no solo mueve la economía rural campesina, sino que también aporta a la economía nacional con el 3,54 del PIB Agropecuario.

La palma aceitera es 100% facturada y en los últimos 10 años ha generado 2.500 millones de dólares en exportaciones y 1.500 millones de dólares en sustitución de importaciones, lo que la convierte en un cultivo prioritario para la economía del país.

Creemos que nuestro cultivo tiene futuro, con un valor agregado diferenciado y estamos comprometidos en fortalecer las capacidades  agrícolas basadas en buenas prácticas, dirgidas especialmente a pequeños productores a través de la licitación de proyectos con organismos gubernamentales y ONG´s bajo un compromiso de responsabilidades compartidas sobre el cumplimiento de la normativa ambiental que nos permitan generar un impacto notable en la imagen, productividad, sanidad y rentabilidad del sector palmicultor.